Homter, un bróker hipotecario centrado en el comprador, trabajó con Crata AI en una consultoría AI Quickstarter para diagnosticar su negocio, priorizar sus oportunidades de IA y definir una hoja de ruta ejecutable. El resultado fueron 15 soluciones de IA detalladas y una hoja de ruta a 3, 6 y 9 meses con tres escenarios de inversión y ROI.
Muchas oportunidades de IA y la necesidad de decidir por dónde empezar
Homter es un bróker hipotecario nacido en 2017 con una particularidad que lo distingue. Actúa como agente del comprador, defendiendo solo sus intereses y sin los conflictos habituales del sector, y lo acompaña a lo largo de todo el proceso de compra de vivienda. Con una apuesta digital fuerte, ya aplicaba IA y automatización en varios de sus procesos.
Precisamente por ese impulso innovador, a Homter no le faltaban ideas. Tenía numerosas oportunidades de automatización e IA en ventas y operaciones, y lo que necesitaba era una visión transversal para ordenarlas. Con tantas oportunidades sobre la mesa, la pregunta ya no era si adoptar IA. El reto estaba en decidir cuáles abordar primero, con qué inversión y en qué orden para que el esfuerzo diera resultados.
Sin ese mapa, cada iniciativa competía con las demás sin un criterio común de valor, coste y viabilidad. Homter quería pasar de una lista de posibilidades a un plan claro, con prioridades, dependencias y un retorno estimado que permitiera decidir con confianza.
Un diagnóstico que convierte las oportunidades en una hoja de ruta
Con Crata AI, Homter llevó a cabo una consultoría AI Quickstarter que diagnosticó su negocio, sus datos, sus procesos y su stack tecnológico, identificó y priorizó sus oportunidades de IA, estimó la inversión y el retorno, y definió una hoja de ruta ejecutable en horizontes de 3, 6 y 9 meses.
El trabajo partió de entender cómo opera Homter y qué herramientas ya usa, para después ordenar cada oportunidad por su valor, su coste y su viabilidad técnica. En lugar de una implementación, la consultoría entregó a Homter un plan listo para invertir. Definió qué construir, en qué orden, con qué inversión y con qué retorno esperado.
En la práctica, la consultoría cubrió todo el recorrido del diagnóstico:
- Diagnosticó el negocio, los datos, los procesos y las herramientas, evaluando no solo los datos en sí, sino su calidad y fiabilidad.
- Identificó los casos de uso de IA y las oportunidades más claras.
- Priorizó cada oportunidad por valor, coste y viabilidad técnica.
- Analizó la inversión y el retorno en distintos escenarios.
- Definió una hoja de ruta por fases con especificaciones para la futura implementación.




